La Escuela de Formación Urbana Ambiental fue declarada de Interés Social, Educativo y Ambiental por la Legislatura de la Ciudad.
El martes 16 de junio en la Legislatura porteña se vivió un momento excepcional cuando se reconoció por parte de esta institución el trabajo de la Escuela de Formación Urbana Ambiental (ahora Escuela Social y Ambiental) que desde el año pasado tiene el objetivo de capacitar a los cartoneros y las cartoneras que son parte del sistema de reciclado de la Ciudad de Buenos Aires.
En el marco de dicho evento se entregaron los 65 diplomas de graduación a los recuperadores y las recuperadoras de la 3ra cohorte del curso de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR). Este curso es posible por el trabajo artiuclado de la FACCyR junto con la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, la Fundación Germán Abdala, la Central de Trabajadores de la Argentina y la Asociación de Trabajadores del Estado seccional Capital Federal. De los inicios de esta instancia de formación, más de 200 cartoneros y cartoneras obtengan su merecido reconocimiento.
La iniciativa de la declaración de interés social, educativo y ambiental la impulsó el legislador Alejandro Grillo del bloque Fuerza Patria. También se sumaron María Bielli, Claudio Ferrero, Victoria Freire y otras/os legisladores a la iniciativa.
Los contenidos están organizados en 4 módulos. Sus temáticas son los orígenes del movimiento cartonero, la sanción de la Ley 992, la creación del Programa de Recuperadores Urbanos, la sanción de la Ley 1854 (Basura Cero), los derechos y obligaciones del pliego de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) secos y el trabajo en los centros de acopio, clasificación y comercialización de los materiales reciclables (Centros Verdes). Esta formación contribuye a consolidar el proceso organizativo, sumar eficiencia en la gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU), mejorar las prácticas en los Centros Verdes y ampliar los derechos conquistados.
La potencia transformadora de esta iniciativa genera un eco de resonancia en el debate abierto sobre el horizonte del Servicio Público de Higiene Urbana en la Ciudad y el rol de las cooperativas. La unidad de cartoneros, estatales, la universidad pública y la militancia ambiental es la garantía de que esto es sólo el comienzo.






