Sebastián Etchemendy: “En Estados Unidos, el sindicalismo del sector público claramente creció”

Dic 7, 2022

Por Emiliano Bisaro y Lisandro Arijon

El investigador de la Universidad Torcuato Di Tella y del CONICET, especialista en conflictividad laboral, analiza la nueva ola de sindicalización en la principal potencia económica del mundo.

¿Qué pensás de este nuevo proceso de sindicalización en Estados Unidos?

Hubo dos reacciones a la crisis del capitalismo y la crisis financiera de 2008. Una reacción por derecha que fue el surgimiento del Partido Republicano, el afianzamiento del Tea Party. Se dio una mezcla de autoritarismo, fundamentalismo de mercado, antisindicalismo, baja de impuestos y anti Estado de bienestar. Esto se expresó con Donald Trump y el Partido Republicano. Hay que recordar que durante el siglo pasado existía una derecha nacionalista e intervencionista en muchos sentidos. Esta reacción por derecha es muy distinta. Pero también hubo una segunda respuesta. Muchos demócratas evaluaron que el avance de Trump en sectores de clase media y media baja blanca tenía que ver con el abandono de las políticas del Estado de bienestar y el abandono de los sindicatos que había hecho el partido demócrata. Entonces se conformó una corriente muy fuerte referenciada en Bernie Sanders, Alexandria Ocasio-Cortez en New York, Ilhan Omar en Minnesota, entre otros. Biden, que es un moderado, comprendía que sin esos apoyos no podría ganar la elección, ni tampoco gobernar. Aunque Sanders perdió la interna demócrata obtuvo buenos resultados, ya que logró contar con el apoyo de movimientos sociales de base, de latinos, de los afroamericanos y también de sindicatos. Una vez Biden en el gobierno, tendió a apoyarse en estos sectores e incluyó parte significativa de sus agendas. La relación entre los sindicatos y el partido demócrata siempre existió. Tal es así que los sindicatos son su principal financiador. No obstante esta relación histórica, el vínculo entre sindicatos y el partido demócrata se intensificó mucho durante el gobierno de Biden. Una renovada militancia de base, (como ejemplo vale la huelga de maestros que duró casi un mes) combinados con la agenda del gobierno demócrata permitieron el resurgir sindical.

¿En qué sectores surge este nuevo movimiento?

Surge fundamentalmente en el sector público y en algunos lugares de servicios que no estaban sindicalizados como Starbucks o Amazon. ¿Por qué el sector público? Porque el sector público fue muy atacado por los republicanos. Esta extrema derecha es muy anti estado y antisindical. Por ejemplo, el gobernador de Wisconsin quiso sacar los derechos de negociación colectiva en el Estado porque decía que estaba horadando la capacidad financiera de la administración. Hubo una batalla tremenda. Los demócratas no quisieron votar la ley y como se los obligaba a votar por la fuerza pública se fueron del Estado, al otro lado de la frontera para que nos los pudieran llevar a votar. Fue una lucha impresionante y eso energizó mucho el sindicalismo público. Recordemos que Reagan golpeó al sindicalismo. Principalmente al sector privado que pasó de afiliar el 35% al 5%. Lo destruyeron. En cambio el sector público pasó de organizar el 20% en los años 70 al 43% que tiene hoy. El sindicalismo del sector público claramente creció. Yo diría que el primer vector de ese resurgir es el sindicalismo público en una reacción a ese ataque de los republicanos y además energizado por este movimiento a la izquierda del partido demócrata. Igual siempre tenemos que recordar que Estados Unidos, comparado con Europa o incluso con Argentina poseen una menor fortaleza sindical. Hay que señalar que estas batallas que se dan en Amazon o Starbucks son por crear un sindicato. En Estados Unidos el empresario tiene mucho poder frente a la organización de los trabajadores. La ley norteamericana es de los 30, de Roosevelt, no organiza al sindicalismo por rama como en Argentina. Para hacer un sindicato cada trabajador tiene que votar, ni siquiera empresa por empresa, tiene que votar establecimiento por establecimiento. Entonces la lucha es por construir el sindicato de Amazon en el establecimiento de Staten Island. Es un establecimiento grande, ya que es el que reparte para todo New York, pero es un solo establecimiento. Así, ni siquiera todos los trabajadores de Amazon, solo Staten Island propone la sindicalización y se realiza una votación por la sindicalización en ese establecimiento en particular. Ahora, ¿cuál es el problema de este sistema?, ¿por qué es totalmente negativo para el sindicalismo? Imagínate una corporación multimillonaria contra un establecimiento ¿quién te parece que puede ganar? Todas las grandes empresas tienen una cuadrilla de abogados y de recursos asignados a impedir los sindicatos. En Estados Unidos en el management es un trabajo específico dedicarte a destruir sindicatos. Por ejemplo, Amazon tiene una división que se encarga de contrarrestar las iniciativas sindicales en todos sus establecimientos.

En las elecciones en los establecimientos, ¿hay gente que vota en contra, cuáles son los motivos para votar en contra?

Por apriete y por una mezcla de circunstancias. Justamente donde vos tenes un surgimiento de la organización sindical, con apoyo de los movimientos sociales y del gobierno a través del departamento de trabajo, las empresas cambian su política. Entonces prefieren pagar un poco más en el corto plazo, mejorar salarios y condiciones, con tal de no tener un sindicato en el futuro. Junto a eso despiden a los que lo están organizando, como lo que conocemos en Argentina de cualquier acción patronal antisindical pero potenciado.

¿Estas corrientes nuevas tienen vínculo con los sindicatos tradicionales y las centrales sindicales?

Hay vínculo, pero es tenue. La dirigencia tradicional está muy apostada en un sindicalismo que llamaríamos sindicalismo empresario. Ahora algunos se están dando cuenta que este es un movimiento nuevo y sobre todo a partir del apoyo del Estado y este movimiento de base se están dando vuelta, pero no viene del sindicalismo tradicional, viene del movimiento social y del Estado te diría fundamentalmente.

¿Qué rol tuvo la pandemia en todo este proceso?

La pandemia agudizó los problemas en los sectores de servicios. Amazon estuvo sobreexplotando durante la pandemia porque la gente usó más los delivery y se compraba más online. En todos los sectores urbanos se agudizó la crisis y eso impulsó reacciones de los trabajadores. De todos modos, conviene no exagerar. Primero porque algunas iniciativas que fueron al Congreso no prosperaron. Segundo porque no nos olvidemos que es un movimiento que está peleando por el derecho a la sindicalización.

Uno relaciona el origen de los sindicatos, por lo menos en la Argentina y en muchos lugares del mundo, con corrientes ideológicas nítidas, eran sindicalistas, comunistas, socialistas o anarquistas. Los nuevos activistas que están impulsando estos nuevos sindicatos, ¿qué piensan, qué identidad tienen?

Si tuviéramos que hacer una agenda de investigación te diría que empezaría por ahí. Fíjate lo que es el líder de Amazon ahí en Staten Island, es un campeón. Parece más un rapero que un activista. Es una agenda muy urbana. Muy local. Te diría que se conecta con la explotación más dura, pero que no es muy ideológica. Ahora en Estados Unidos no hay grandes paradigmas, ni nacionales populares, ni socialistas o de izquierda. Te diría que están más ligados a movimientos culturales locales, anti establishment, como puede ser el RAP o movimientos urbanos, y que no por eso dejan de ser combativos. Se referencian en algunas ideas antiglobalización. Puede ser una referencia en críticas más radicales al neoliberalismo, como Nancy Fraser. No estoy seguro que ese tipo de literatura le llegue al activista que se está tratando de organizar, tal vez si le llega Alexandria Ocasio-Cortez, como expresión de una referencia de izquierda post industrial y feminista. También hay activistas socialistas, lo que sucede que el socialismo no existe más como ideología y se encuentra muy fragmentado. Hoy prevalecen los liderazgos locales identitarios.

¿Cuál fue el rol de las minorías raciales, migrantes, LGTBIQ+?

Central te diría, Alexandria Ocasio-Cortez está muy ligada al movimiento latino y es representante de los suburbios de NY que tienen un voto latino muy importante. El líder de la sindicalización en Staten Island es afroamericano. Acordémonos que los sectores de servicios y de la clase baja de la clase trabajadora, por decirlo de alguna manera, tiene muchas raíces de minorías acá, afroamericanos y latinos, por lo tanto si vos vas a organizar a los trabajadores de Starbucks vas a organizar minorías. Además esas minorías son muy activas en el Partido Demócrata. Esto en parte explica este corrimiento hacia la izquierda del Partido Demócrata. El Partido Republicano se corre muy a la derecha y el Demócrata se corre hacia la izquierda. Son corrimientos muy distintos, porque la derecha se corre hacia el autoritarismo, y los demócratas se corren hacia el sindicalismo y el Estado de bienestar. La idea de polarización esconde esta situación. Por eso me gusta el concepto de un politólogo local, Paul Pierson, que habla de la “polarización asimétrica”. En el largo plazo las perspectivas del partido demócrata son buenas. En el corto plazo se genera mucho rechazo cultural de la derecha. Entonces la cuestión identitaria es muy importante, y el rol de los sectores identitarios latinos y afroamericanos es central.

Estas construcciones locales, ¿suponen una renovación, una revitalización sindical de las estructuras que ya existen y una renovación de los cuadros sindicales?

La revitalización es más de izquierda que sindical. Lo que hay es muchas más personas vinculadas a movimientos urbanos elegidas al Congreso. Acá el sindicalismo no está organizado como un actor nacional y en muchos casos ni siquiera regional. Una planta de Starbucks no te mueve el amperímetro, hay un sindicato de servicios, pero no vas a pelear la vieja estructura con un establecimiento de Starbucks en Oregon. Lo que si ese movimiento te origina un diputado en el Congreso, y cada vez hay más diputados de ese origen en el Partido Demócrata, y eso implica mayor capacidad de negociación. Lo que está revitalizado claramente es la izquierda en el partido demócrata más que el sindicalismo.